Creamos un sistema de marca para un playground cultural en Matadero (Madrid) cambiando el concepto de co-working en un ecosistema orientado a la innovación y la acción colectiva.
CO+ fue concebido para resolver la fragmentación del talento creativo en Madrid. Ubicado en Matadero, el proyecto enfrentaba un doble desafío: construir una plataforma para la innovación de alto nivel y evitar estéticas corporativas genéricas. El problema central era transformar un «espacio de co-working» en un movimiento riguroso donde la creación colectiva (CO) está estrechamente vinculada a un resultado medible (+).
Tratamos la marca como un «playground para el impacto». Se buscó una paleta que transmitiera, innovación, impacto. Una marca grafica sobria con un guiño enfocado a la naturaleza con formas orgánicas y como recurso visual ese circulo en movimiento que forma esa pastilla. Al emparejar la legibilidad de Acid Grotesk con los caminos disruptivos de Parabole Display, reflejamos la intersección donde las ideas colisionan.
En este sistema, el «+» actúa como un filtro estratégico: la colaboración es el punto de partida, pero el impacto es el requisito obligatorio. La paleta de alta energía proporciona un contraste digital marcado con el patrimonio industrial de Matadero.
CO+ no es solo una identidad, es la infraestructura visual necesaria para que Madrid compita por capital global. En el ecosistema emprendedor, la falta de cohesión es el mayor freno para la inversión; por eso, este sistema reemplaza la estética de «taller creativo» por un rigor operativo que genera confianza. Al estandarizar el lenguaje visual de los proyectos, la marca actúa como un aval que facilita la captación de recursos y escala el impacto de las ideas. El resultado es una herramienta de negocio que posiciona el talento local como un activo maduro, listo para recibir inversión y atraer talento de alto nivel.